lunes, 12 de diciembre de 2022

POLARIDADES BINARIAS

 



POLARIDADES BINARIAS:


Rio Ramos en los límites de Allende y Montemorelos, fotografía tomada de: https://twitter.com/davidfaz/status/1504136760099581953

 

“Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el río ni el hombre serán los mismos”


La premisa de este texto será esa frase célebre de Heráclito de Éfeso (540 a.C. – 480 a.C.), a simple vista siempre es el mismo rio, parece inmutable, sin embargo, sus aguas fluyen y son otras, el hombre que entra tampoco es el mismo, el cuerpo ha sido bañado y ha sufrido el paso del tiempo, incluso el estado de ánimo es distinto. Cada vez que se entre al rio será distinta, incluso cada vez que queramos evocar ese instante será distinto.  

El cuerpo puede ser entendido como el conjunto de partes que forman un ser, a diferencia de un objeto cualquiera, ese conjunto de partes son las que caracterizan al ente, el fundamento de la realidad es el ser, un ser cambiante como lo plantea Heráclito. Ese ser que se integra en el espacio a través de sus diferentes formas de ver e interactuar (a través de los sentidos), cambia constantemente, bien sea de humor, posición respecto al espacio, o incluso situándose en un punto fijo por causas inevitables como la muerte cambia también por el transcurso del tiempo hasta descomponerse, pero esa descomposición puede servir para nutrir la tierra dando lugar a un nuevo tipo de vida y de este modo afectando el espacio que la contiene , el tiempo es la condición especial que afecta el cuerpo y el espacio, y es ese tiempo el que permite la interacción de estos dos elementos, también la fluidez constante de ellos.

Teotihuacán antes y después, fotografía tomada de: https://social.politicaconciencia.org/@satimonoupe/100596720831032978

 Como manifiesto de el cambio a través del tiempo podemos remontarnos a la construcción de la pirámide del sol en torno al año 1 y 150 d.C. La edificación más grande de Teotihuacán (una pirámide que se erige sobre una planicie que recalca su monumentalidad) y de la cual toda la trama urbana de la ciudad reproduce su orientación. Allí según leyendas nahuas se remonta el origen del ser humano. El arqueólogo Leopoldo Batres inició su restauración entre 1905 y 1910, diez años antes de su restauración la pirámide lucía como una montaña con un aspecto totalmente irreconocible y prácticamente imposible de mostrarse conforme a su imagen original. Desde el momento de su construcción se puede hablar de un tipo de cronometro que empieza a marcar el cambio que esta va a atravesar a lo largo de los años, décadas, siglos etc. De manera análoga sucede con las personas que a partir del momento de su concepción empiezan a cambiar inmediatamente de modo que es inevitable el permanecer estático tanto física como mentalmente.  

“El cambio se produce por la guerra constante entre opuestos” para Parménides, el mundo es una totalidad armónica y ordenada, y la armonía se produce gracias a la guerra entre opuestos. De allí podríamos pensar en un orden histórico que se ve permeado por lucha de ideales o clases opuestas, remitirnos al cine o al teatro donde generalmente hay un bueno o un malo, incluso a las bellas artes donde un buen dibujo o pintura se puede definir por el uso de contrastes entre blanco y negro  (luz y sombra) o por contraposición de color en el circulo cromático,  también en la arquitectura una buena composición podría darse por el uso de formas opuestas que se complementan, una buena dupla cómica como el gordo y el flaco, un átomo con su núcleo de carga positiva en torno al cual danzan los electrones  y un gran número de ejemplos que podrían alargar la lista, cabe resaltar entre ellos el lleno y el vacío, ¿para que exista uno es necesario el otro? Considero que sí, y si no fuese el caso uno complementa el otro y al situarse en un mismo contexto se exaltan entre sí. Como contraparte a las ideas propuestas por Heráclito citaremos a Parménides (530 a. C. - 470 a. C).  El ser solamente se puede alcanzar gracias a la actividad del pensamiento” todo lo que palpamos a través de los sentidos es una ilusión, algo falso y producto de nuestra ignorancia.  Parménides plantea tres principios:

-Identidad “lo que es es”

-No contradicción “lo que es no puede ser otra cosa”

-Tercero excluido “o es o no es”

El cambio mezcla el ser con el no ser y por tanto es contradictorio e imposible, los cambios y transformaciones a las que nosotros asistimos no existen y son una ilusión. Lo que existe es lo inmutable y eterno: EL SER.

Incluso estos dos postulados planteados por Heráclito y Parménides resultan ser opuestos (polaridades binarias), que se complementan entre si y podrían entrar en armonía en el mundo de las ideas (Parménides) y el mundo de lo sensible (Heráclito) de Platón. El mundo de las ideas acoge lo permanente, y el mundo de lo sensible se somete a lo cambiante.  Dentro del mundo sensible que es donde nos movemos física y espacialmente recalcamos la importancia del cuerpo (lleno) que se mueve en la nada (vacío), pero para moverse depende directamente de otros elementos objetuales que le permiten situarse en el espacio, aquí podríamos citar a Heidegger y su cuadratura:

1)    1) Sobre la tierra
2) Bajo el cielo
3) Divinidades
4) Acompañado con otros seres humanos
A medida que observamos somos observados también, y para situarnos bajo el cielo es necesario el suelo, es esta configuración de opuestos la que nos permite existir y fluir en el universo, la guerra constante entre opuestos permite la armonía.


“Decalcomanía” René Magritte ,1966, fotografía tomada de: https://barcelona.lecool.com/event/la-maquina-magritte/

 

 

 

 

 

 






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Incidencia de la ritualizacion en la percepción corporal del espacio

Jose David Moreno Vásquez Estudiante de pregrado  EAU, Escuela de Arquitectura y Urbanismo La conexión del hombre con las divinidades ha sid...