lunes, 12 de diciembre de 2022

ATMÓSFERAS: PETER ZUMTHOR





Facultad de Artes
Escuela de Arquitectura y Urbanismo
Teoría de la Arquitectura III | Jennifer Aguilar Fajardo


“La calidad arquitectónica no es, para mí, ser incluido entre los líderes de la arquitectura, que te publiquen, etc. Para mi la realidad arquitectónica sólo puede tratarse de que un edificio me conmueva o no.” - Peter Zumthor



Zumthor se plantea ciertos interrogantes: ¿Cómo pueden proyectarse cosas que me conmueven una y otra vez?, ¿Qué me conmueve del edificio? o ¿Cómo puedo proyectar algo similar al espacio de esta fotografía? Interrogantes que tendrían como respuesta el concepto que quiere dar a conocer el arquitecto; “atmósfera.” 


La atmósfera según Zumthor es la recreación emocional que generan los espacios a primera vista, es decir, lo que inconscientemente nos hace querer estar o no. “Entro en un edificio, veo un espacio y percibo una atmósfera, y, en décimas de segundo, tengo una sensación de lo que es.” Hay algo dentro de nosotros que nos dice enseguida un montón de cosas; un entendimiento, contacto o rechazo inmediato. La memoria es una de sus estrategias utilizadas para proyectar, el arquitecto se remite a sus recuerdos al momento en que proyecta; pues son esto mismos en donde encuentra sus gustos, deseos y sentimientos. Recuerda la sensación que le dejó un lugar en el pasado para poder recrearlo en sus obras. Lo que pretende con su arquitectura es crear el espacio apropiado para acoger a las personas de tal manera que los sentimientos de éstas luchen de forma natural casi alejado de la razón.  ¿Qué quiero ver yo –o quienes vayan a utilizar el edificio– cuando estoy dentro? ¿Qué quiero que vean los otros de mí? ¿Y qué referencia muestro con mi edificio al exponerlo al público? son otros de sus interrogantes al momento de plasmar sus proyectos.


Para llevar a cabo la tarea de crear atmósferas arquitectónicas también desde un lado artesanal, Zumthor necesita de un procedimiento, unos intereses, instrumentos y herramientas. Por lo tanto, el arquitecto divide en nueve mini capítulos lo que ha encontrado en el camino para poder generar cierta atmósfera en sus obras. Nueve respuestas que considera sumamente personales, producto de sensibilidades propias que lo llevan a hacer las cosas de una determinada manera.


El cuerpo de la arquitectura. La presencia material de las cosas propias en una obra de arquitectura, de la estructura. Reunir cosas y materiales del mundo, para que, unidos creen un espacio es el primer más grande secreto de la arquitectura. 


La consonancia de los materiales. Los materiales concuerdan armoniosamente entre sí y producen brillo, y de esta composición surge algo único. Los materiales no tienen límites. Un mismo material tiene miles de posibilidades.


El sonido del espacio. Todo espacio funciona como un gran instrumento; mezcla los sonidos, los amplifica, los transmite a todas partes. Tiene que ver con la forma y con la superficie de los materiales que contiene y cómo estos se han aplicado. 

La temperatura del espacio. Todo edificio tiene una temperatura determinada. Los materiales extraen más o menos calor de nuestro cuerpo.


Las cosas a mi alrededor. “Cada vez que entro en edificios, en espacios donde vive gente –amigos, conocidos o gente que no conozco-, me siento impresionado por las cosas que la gente tiene consigo, en su entorno doméstico o laboral. Esa idea de que cosas que nada tienen que ver conmigo como arquitecto tengan su lugar en un edificio, su lugar justo, me ofrece una visión del futuro de mis edificios, un futuro que ocurre sin mi intervención. Esto me ayuda a imaginarme el futuro de los espacios, de las casas que construyo.”


Entre el sosiego y la seducción. Sin duda, la arquitectura es un arte espacial, pero también un arte temporal. Es increíblemente importante inducir a la gente a moverse libremente, a su aire, en una atmósfera de seducción y no de conducción. Los pasillos conducen a la gente, pero también pueden seducirla dejándola libre, permitiéndole pasear pausadamente. 


La tensión entre interior y exterior.  Umbrales, tránsitos, aquel pequeño rincón, etc; espacios imperceptibles de transición entre interior y exterior, una inefable sensación del lugar, un sentimiento indecible que propicia la concentración al sentirnos envueltos de repente, congregados y sostenidos por el espacio. Y entonces tiene lugar allí un juego entre lo individual y lo público.

Grados de intimidad. Tiene que ver con la proximidad y las distancias. Concierne a distintos aspectos: tamaño, dimensión, proporción, masa de construcción en relación conmigo.


La luz sobre las cosas. “En lo que se refiere a la luz, natural y artificial, debo confesar que la natural, la luz sobre las cosas, me emociona a veces de tal manera que hasta creo percibir algo espiritual.”


La arquitectura a través del tiempo se convirtió a su vez en una forma de arte, una forma de expresarse y sentir, es ahí cuando nos preguntamos qué ocurre cuando la arquitectura nos hace sentir. Los arquitectos materializan una idea y construyen cierto espacio y para lograr esto se usan distintos tipos de materiales, planos, colores, composiciones, etc.; pero nada sería posible si no se logra despertar intenciones, emociones e instintos de las personas. Por lo tanto, se resalta la perspectiva que expone Zumthor ya que sin duda alguna es de gran importancia comunicar y transmitir ideas y mensajes que proyecten las actividades, experiencias y valores humanos y así lograr que las personas se identifiquen con un proyecto.


2 comentarios:

  1. Considero muy importante la visión e información que brinda Zumthor en cuanto a la arquitectura, mirándola como un arte y al arquitecto como creador de espacios capaces de transmitir sensaciones ya pensadas por el autor. Es algo que pasamos por alto, pero que no está de más recalcar, cosas como la temperatura, la materialidad o el sonido del espacio son detalles importantes que ayudan a crear el cuerpo del lugar, y que muchas veces, se olvidan.

    Quiero poner el ejemplo de los nuevos espacios de artes en la UNAL, donde tratan de dar una espacialidad acogedora y flexible para todo lo que implica la facultad de artes, cuando al mismo tiempo nos muestran una morfología simple y geométrica, con paredes de concreto y poca iluminación, haciéndola casi brutalista, y terminando en una sensación de penumbra, limitada visión y bajas temperaturas. Al final, lo acogedor y dinámico solo se queda en las palabras.

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  2. me parece interesante como usas los interrogantes que se hace Zumthor para hacer que el lector se enganche con el tema y se cuestione.
    Respecto a la idea de Atmosferas de Zumthor estoy totalmente de acuerdo ya que la arquitectura es arte y no podría serlo si no expresara, brindara o generara emociones en los que viven sus espacios. Sin embargo, aun cuando la idea es super interesante y el pensamiento de la atmosfera de los espacios es muy acertado a mi forma de verlo, considero que podrías expresar un poco mas tus ideas y lo que tu opinas durante todo el ensayo para comprender tu pensamiento y el de Zumthor, pero muy buen trabajo, me gusto.

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